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TEMA: El alto costo de un Ideal

El alto costo de un Ideal – sobre el "derecho a la vida" 11 Ago 2019 17:54 #11066

El debate sobre el aborto (en Estados Unidos y en el resto del mundo) sigue vigente seis años después de que Martín Añorga publicara aquí su ponderada opinión al respecto. Vale la pena volver a traerla al frente de esta palestra pública de las ideas ante la terrible realidad de la irracionalidad, la crueldad y la irresponsabilidad a la que se está tratando llegar, alcanzando tales extremos como permitir quitarle la vida a un niño por nacer al cabo de 8 o 9 meses de gestación, o incluso de causarle la muerte después de nacido apelando a diversos pretextos.

En abogado.com se justifican estas acciones diciendo que los progenitores «deben prepararse para afrontar la realidad del futuro del niño. El cuidado de por vida de su niño y los gastos pueden ser de tal magnitud [debido a que nace con defectos] que la familia no podrá cubrirlos». Aparte del pretexto de permitirlo porque nazca con defectos, esta permisividad criminal ha llegado al extremo de una ley promulgada en el Estado de Nueva York el 22 de enero de 2019 que legaliza el aborto "hasta el nacimiento" que, según el texto de la legislación, es "un derecho" de la mujer. En su artículo 3, la nueva ley elimina toda la sección 4164 de la Ley de Salud Pública de Nueva York, relativa a los casos en los que un bebé sobrevive a un aborto. Conforme a la nueva ley, el médico abortista podrá dejar morir al niño si sobrevive al procedimiento y sale vivo del vientre materno. En otras piezas legislativas de otros lugares se permite al médico abortista que destruya el cráneo del niño antes de extraerlo del útero, para que no nazca vivo y librarse así de posibles complicaciones e incomodidades legales.

En su artículo 6, la nueva ley modifica el artículo 125 de la Ley Penal de Nueva York, despenalizando el homicidio de un hijo por nacer una vez pasada la semana 24ª de embarazo. Es decir, que esta nueva ley permite matar a un hijo por nacer hasta el mismo momento del nacimiento. No se precisa ningún tipo de plazo.

En el caso del "derecho a la vida", como todos los derechos, la aberración ética consiste en ponerle limitaciones o excepciones. Una vez que estas existen como sanción legal, pueden ir modificándose hasta niveles insospechados, como está sucediendo también con los argumentos controversiales de los defensores de la eutanasia, que la justifican "en determinados casos excepcionales".

En junio de este año se suscitó un debate en este mismo FORO sobre esta cuestión tan controversial, que recomiendo leer a todos los interesados en el tema. Pueden abrirlo AQUÍ. Y todos los lectores están invitados a expresar sus opiniones, objeciones y divergencias.

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El alto costo de un Ideal 15 Jul 2013 01:10 #7895

La organización “Fuente: Vida-Humana”, dedicada a combatir el aborto, afirma textualmente que “la guerra no es la asesina No.1; lo que mata más personas no es la guerra. El aborto es el asesino No. 1”. Se calcula que más de 1.6 millones de abortos se practican al año en Estados Unidos, de los cuales el 1% se lleva a cabo por violación e incesto y solamente un 7% se debe a peligros para la salud física o psicológica de las madres. El 92% restante se realiza por razones sociales, económicas y personales. Es cruento el hecho de que si en un año se practicaran solamente 600.000 abortos, eso significaría que cada minuto un niño sin nacer perdería la vida. En un año hay exactamente 525.600 minutos.

Esta dura realidad ha producido una confrontación en la que hay héroes y víctimas, y vamos a referirnos especialmente a un hombre extraordinario, el sacerdote Norman Weslin, que muriera el pasado año, el 19 de mayo a los 83 años de edad comprometido como nadie en esta lucha desigual.

La vida de Norman Weslin es impresionante, como si se tratara de un héroe novelesco. Fue el hijo número 16 en una familia de 18 hijos, en la que los primeros diez murieron en la infancia. Vivió una niñez con seria escasez económica, en un barrio conflictivo y desde pequeño tuvo problemas en la escuela. A temprana edad conoció a una compañerita llamada Mary Lou, su futura esposa, que fue la mayor influencia positiva de que disfrutara como ser humano. Ella era católica y él luterano, pero esa diferencia nunca los apartó. Cuando Norman llegó a la escuela superior, ya Mary Lou se había convertido en la persona central de su vida.

A los diecisiete años el futuro sacerdote ingresó en las Fuerzas Armadas. Le pidió a Mary Lou que accediera a ser su esposa, pero ella tiernamente le dijo que lo haría cuando él supiera poner en orden su vida. La fuerza del amor lo logró y en octubre del año 1951 se graduaba como oficial en la academia militar, asistiendo a la academia de artillería y misiles en Fort Bliss, Texas.

Weslin aceptó la fe católica y se casó con Mary Lou para establecer un hogar cristiano, algo que estuvo a punto de disolverse porque él cayó lamentablemente víctima del alcoholismo. En varias ocasiones, Weslin ha confesado que el alcohol hizo infelices a las personas que él amaba y que estuvo a punto de arruinarlo para siempre como ser humano. Estando estacionado en Panamá, conduciendo borracho su automóvil puso en serio peligro la vida de su esposa. En medio de esa experiencia se desarrolló en él, una intensa fe.

Weslin y su esposa estaban en Japón, donde él cumplía servicios militares. Adoptaron dos niños japoneses-americanos y lograron tener una familia. Al morir Weslin, siendo ya un sacerdote, tenía además de sus hijos, dos nietos y un bisnieto.

Llegó la inesperada ocasión en que Weslin sintió el llamado de Dios para que le sirviera. Había superado el alcoholismo, y en el año 1969 comenzó su involucramiento en la causa pro vida, obteniendo una victoria en Colorado, derrotando una ley que pretendía legalizar el aborto. Su esposa se apasionó con ese ministerio y ambos salvaron centenares de vidas infantiles.

Una tragedia nubló la felicidad de los esposos Weslin, cuando Mary Lou murió en un violento accidente automovilístico. El recio hombre de Dios convirtió su dolor en generosa lealtad. Dedicó su casa en Colorado Springs para establecer el Hogar Mary Weslins para mujeres en estado de gestación no casadas. Más de 300 mujeres han dado a luz a sus hijos, y gozan de gran felicidad con ellos gracias a este ministerio.

A los 52 años de edad Weslin entró al seminario para culminar su vocación pastoral. Durante sus estudios no descuidó su amor por los niños no nacidos. Acompañado por el Obispo Austin Vaughan, su consejero espiritual, participó de bloqueos a clínicas abortistas, visitó funcionarios de alto nivel, se enfrentó en las cortes de justicia en favor de las jóvenes en estado de gestación que querían forzar a un aborto, y socorrió personalmente a incontables jóvenes a las que repudiaron sus más cercanos familiares.

El padre Weslin fue ordenado a la edad de 61 años, estuvo arrestado 70 veces y el más reciente arresto lo sufrió en los predios de la Universidad de Norte Dame, en la que el presidente Obama pronunciaba un discurso liberal y ofensivo a las doctrinas básicas del cristianismo. Seis meses experimentó soledad y abandono en una estrecha celda; pero sin ceder jamás en su valerosa misión.

Recibió honores y distinciones que jamás lo apartaron de su vocación. Cuando falleció contaba con grados universitarios honoríficos, un amplio historial en los medios públicos y el agradecimiento de miles de seres humanos a los que arrancó de las manos de la muerte. Cada persona tiene su camino de Damasco, y el padre Norman Weslin tuvo el suyo. Su vida debe ser un ejemplo y un reto para todos los cristianos que viven una vida tranquila y normal. La hora es la de enfrentar al enemigo. Recordemos aquel viejo adagio: “Dios y yo hacemos mayoría”.
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